21.2.13

Permacultura

Hace tiempo que en casa no se tira nada. Recojo el caldo de cocer las verduras, de los cocidos, de la pasta, etc. que luego reutilizo para cocer o "estofar" (un chorro de aceite y la misma cantidad de agua o caldo) otros alimentos; desmenuzo seitán o tofu que sobró, y lo mezclo con cereales (quinoa, arroz, pasta, etc.); preparo hamburguesas, albóndigas y croquetas con cereales y legumbres; hummus; patés... Esta noche preparamos dos cremas distintas: una, más espesa, que comeremos para acompañar alguna proteína vegetal, con el resto de cocido vegano (garbanzos, azukis, nabos, calabaza, espinacas, apio, kombu, pimentón dulce, azafrán, tomate triturado, sal, aceite) y la otra, más refrescante, que tomaremos ahora para cenar, con unos apios que tenía para gastar en la nevera y unos tupinambos. Para la primera, no hubo que cocer nada, claro; sólo lo colé, lo trituré con la batidora y Raúl lo pasó por el pasapurés para quitar las pielecitas de la legumbre, que son las que la hacen algo indigesta. Para la otra, sí cocí las verduras unos 30-40 minutos en la olla normal, lo colé, y simplemente lo trituré. A ambas les añadí un poquito de su propio caldo y 1/2 cartoncito de nata vegetal (arroz) para cocinar, y corregí de sal. A la de legumbres le añadí además un chorrito más de aceite de oliva virgen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario