29.4.11

La Loba viajera

Dije que he regresado, pero no salió de mi boca que fuera para quedarme. Me apetece empezar de nuevo en otro lugar. Nunca fui buena quedándome demasiado tiempo en el mismo sitio. Siempre necesito mudarme. Como la Suerte.

Será mi sino de Loba Viajera.




Dejo atrás entradas, y sobre todo, muchos comentarios a esas entradas. Y seguidores. Pero todo ello queda en mi memoria. He decidido que necesito empezar de nuevo en otra parte. Sigo el coraje de las propias convicciones. Y confío en que todo lo que me ha de acompañar en este viaje sabrá encontrarme...

26.4.11

El regreso de La Loba

Di media vuelta y volví a los bosques. Pero no más a lo profundo. Merodeé los bordes de mi territorio muchos días, dejándome ver y observando al mismo tiempo... ¿Qué esperaba...? ¿o qué esperaba ver? Y cuando yo misma hubiera dicho que habría de huír, desapareciendo por siempre en la espesura, el gesto fue entonces hacia adelante.
Porque lo que es, es. Y el corazón traza la senda viva.
Sin proponérmelo, La Loba ha regresado, pelo a pelo... vocablo a vocablo.

20.4.11

¿Eres tú la nueva persona atraída hacia mí...?


¿Eres tú la nueva persona atraída hacia mí?
Ante todo, te advierto que yo soy muy diferente de lo que
supones;
¿Imaginas que hallarás en mí tu ideal?,
¿Crees que te será fácil hacerme tu amante?
¿Crees que en mi amistad hallarás una satisfacción pura?,
¿Crees que soy íntegro y leal?,

¿No ves más que esta fachada, esta manera mía dulce
y tolerante?
¿Supones que avanzas sobre piso firme hacia un verdadero
hombre heroico?
¿No has sospechado, oh, soñador, que todo esto puede ser
apariencia, ilusión?
...

Quien quiera que seas, que me tienes en este momento de la mano.
Si falta una cosa, todo será inútil.
Te advierto lealmente antes de que pretendas nada de mí,
Yo no soy como tu suponías, sino muy diferente.

Ni a mis palabras ni a mí nos comprenderás,
Se te escaparán al principio, y más aún después; yo ciertamente me escaparé de ti,
En el momento mismo en que creyeses haberme asido,
Me verías escapar de entre tus manos.
Así pues, déjame y prosigue tu camino.

Walt Whitman ( Hojas de hierba )

26.3.11

La Mujer-Tierra y el Árbol de la Vida


Quiero ( ¿o necesito? ) excavar en mi propia naturaleza, comprender el sentido verdadero de las cosas, oler el viento, rastrear las piedras, escuchar el cauce del río que corre subterráneo, ver lo que habla mi intuición con su voz mitológica, aprender conscientemente lo que sé antes de haber aprendido lo demás, dar con el origen que llena de significado todo desde la raíces que se tocan, contemplar el paraíso que vive y palpita oculto tras la selva de pétalos y hojas, como un cogollo tierno e inabarcable de verdades tiernas y designios primigenios.


Sobre la Mujer-Tierra y el Árbol de la Vida, sobre la conexión intrínseca entre la Mujer Salvaje y la Madre Tierra, y de cómo ésta revela a la Mujer-Tierra la verdadera sabiduría sobre la Vida a través de sus raíces igual que la savia riega los árboles desde la tierra. Ancient Mother Goddesses and the Tree of Life.

9.3.11

La Loba Tabiti




¿ Recuerdan la entrada que publiqué en diciembre bajo el título: " Maruja vs. Mujer-Tierra " ? Ya en su día me encontré con que poca gente lo entendió, y con que la mayoría entendió lo que le dio la gana. Yo creo que nadie escuchó lo que yo estaba diciendo, y que empezaron a leer con sus propias ideas preconcebidas en la cabeza, y desde allí hilaron todo mi discurso. Igual pasa a veces cuando uno saca un tema de conversación y a los demás nos falta tiempo para irrumpir, interrumpir, cortar y llevar por otros derroteros la conversación más acordes con las historias personales y opiniones más profundas que teníamos guardadas para explicar en algún momento y que el tema que sacó nuestro amigo, etc. fue propicio para sacar ... Y el resultado es que se acaba hablando de otras cosas, interesantes también, seguro, pero que no eran lo que nuestro amigo, etc. quería comentar: eso es lo que menos se oye. Pues igualito me pasó a mí con este tema.

Y ayer, con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, leo un artículo escrito por Héctor Abad ( Colombia, 1958, licenciado en Literatura moderna en Italia; tras unas circunstancias familiares y personales adversas_el asesinato de su padre a manos de un grupo paramilitar, y su vuelta a Italia por amenazas recibidas_, logra regresar y reside en Bogotá desde 1993 ), y que se ha difundido en varios blogs, alguno de ellos que sigo.

Es un artículo encomiable que hace una defensa profusa y con razón de las "nuevas mujeres", esas que salen todos los días para traer el sustento a su casa, esas "mujeres bravas" que se atreven a discutirle al hombre, las que no se someten y protestan, estas que "exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan, y solo se desnudan si les da la gana." Estas que "estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa [...]" Las que "ya no se dejan mantener, que es otra forma de comprarlas", con quienes es posible mantener "una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado", y que "trabajan tanto como nosotros" [...]

Personalmente, me siento excluida. Y lo que me da rabia es que me siento excluida porque directamente no figuro. O no figuro tal y como yo me siento: una Mujer "sabia para vivir y para amar", capaz de dar "un consejo sensato, o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices"; una Mujer "brava", "desafiante", "y, por eso mismo", "estimulante", "entretenida"; una Mujer que da "ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento". Una Mujer cuya naturaleza, que es todas estas cosas, gira entorno a su hogar y su familia. Una Mujer Tierra. No una Maruja, que, como dije aquel día, no tiene que estar necesariamente en casa. Con los "nuevos" tiempos, muchas de esas "nuevas" mujeres en realidad son las mismas Marujas de siempre, solo que estas de estas "nuevas" generaciones ahora, en lugar de rajar de la vecina de enfrente mientras riegan los geranios por el patio de luces, ahora lo hacen sentadas en su silla de la oficina, en la sala de profes, o en la cafetería a la salida del trabajo. Es el mismo patrón o prototipo de Mujer Maruja de antaño, solo que ahora habita hábitats diferentes. Y por haber ocupado en su día las tierras en que vivió, vive y vivirá la Mujer Tierra, se cree ahora, en el mismo conocimiento del mundo interior, creativo y salvaje de la mujer que se tenía entonces, que el chascarrillo, las telenovelas, los rulos, el catetismo, la rutina, la insipidez, el aburrimiento y la miseria personal es el modo de vida que se estila por esos parajes de la psique femenina.

Porque yo, que tengo estudios universitarios, años de experiencia, responsabilidad y profesionalidad en mi trabajo, compromiso en mi labor como profesora, cobro un buen sueldo, tengo buenos horarios..... soy La Loba, la Mujer Salvaje, esa Mujer Tierra a la que me refiero, Tabiti, protectora del fuego, el hogar, la familia, y la naturaleza salvaje.... y no lo puedo evitar. Lo llevo en los huesos. Mi alma tira con todas sus fuerzas hacia tierras antiguas y legados ancestrales. Voces del desierto al hilo de los tiempos, "en el pasado que ha huido de la tierra", como dijo el poeta, que vale la pena escuchar, rescatar, recuperar... "pelo a pelo, hueso a hueso". Y sobre esta energía basal ir reconstruyendo tanto que se fue deshaciendo en el mundo...

15.2.11

Mononoke


San : "Yo soy un lobo" (La Princesa Mononoke).
La batalla final entre la ciudad de hierro donde viven los humanos, y que representa la parte lógica, racional, enemistada con la Otra parte, la que representa el Espíritu del Bosque y donde habita Mononoke, la Mujer Salvaje, con su manada de lobos. Mononoke es La Loba, la mujer que encarna el mundo instintivo, creativo y libre que hay dentro de toda mujer. La que acude, como dice Pinkola Estés, a los apelativos "Mujer" y "Salvaje", como si de un canto antiguo y profundo se tratase y que no hemos olvidado a pesar del sedimento de años de cultura y relegación.

12.2.11

Marca tu territorio



¿Qué desconcierta a La Loba? tu vacilación, los pasos hacia atrás, el sinsentido.
¿Qué alerta a La Loba? aquello que la desconcertó.
¿Qué enfurece a La Loba? la deslealtad, la traición.
¿Qué no perdona La Loba? aquello que la enfureció.

¿Qué entristece a La Loba? la decepción.
¿Qué es lo que no puede olvidar La Loba? aquello que la entristeció.

9.2.11

Celebración de La Loba



La Loba celebra el verdadero sentido de las cosas.

19.1.11

Wolf medicine



Una cosa he aprendido. La medicina del Lobo no se puede aplicar a menos que la persona desee ser curada. La fuerza de La Loba no se puede aplicar si la persona no desea que la empujen al menos un poco. Lo que solía aliviar, ahora escuece, y lo que más ayudaba, ahora duele.
Estaré por ahí cantando las viejas canciones en la senda que lleva a mi guarida.
Cuando de veras sientas la imperiosa necesidad de conectar con tu mundo interior, oiré tu aullido.

14.1.11

La Loba. Mujeres que corren con los lobos.



La historia de La Loba se puede leer en "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola Estes. Representa la Mujer Salvaje.
"El lobo (enseñante) es el explorador, el precursor de nuevas ideas que regresa al clan para enseñar y compartir medicina. La luna es el símbolo de la energía psíquica, o del inconsciente que guarda los secretos del conocimiento y la sabiduría, y la medicina del lobo que hay en el interior de La Loba, la anciana, La Que Sabe, está dentro de nosotros. Crece de forma natural en las profundidades de la psique-alma de las mujeres, de la ancestral y vital Mujer Salvaje. Concibe su casa como ese lugar en el tiempo donde coinciden el espíritu del lobo y el de las mujeres - donde su mente y sus instintos se mezclan, donde la vida profunda de una mujer fundamenta su vida mundana. Es aquel lugar donde las mujeres corren con los lobos. El arquetipo de la Mujer Salvaje reside en las entrañas, no en la razón.
Ella puede rastrear y correr e invocar y ahuyentar.
Es intuitiva, fundamental y líder.  Es intrínsecamente esencial para la salud mental y espiritual de las mujeres.
Representa el alma de las mujeres. Es Aquella que tiene intuición, que ve en la lejanía, la que sabe escuchar,  la que es leal al corazón.
Nos anima a ser multilingües; a hablar con soltura el lenguaje de los sueños, la pasión y la poesía.
Es la que truena tras una injusticia. Su alma salvaje se inspira en la naturaleza salvaje. Por ello establece su territorio, reúne su manada, habita su cuerpo con cierto orgullo a pesar de las limitaciones propias de un cuerpo humano, tiene su propia voz, es consciente, está alerta, se cubre con el verdadero manto del poderoso instinto y la sabiduría femeninas, comprende sus ciclos naturales, halla el origen y el sentido de las cosas y de nosotros mismos, avanza con dignidad, y procura cosechar tanta consciencia como esté a su alcance.

La Senda del Lobo

21.12.10

Celebración del Invierno


Native American Winter Solstice Dance

3.12.10

Maruja vs. Mujer-Tierra

maruja.

(Hipocorístico del n. p. María).

1. f. despect. coloq. Ama de casa de bajo nivel cultural.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Había que empezar por ahí. Porque yo quería hablar hoy sobre la figura de la Maruja, ésa que tanto mal ha hecho a las mujeres que verdaderamente disfrutamos de hacer y estar en nuestro Hogar.
Mirad qué descripción he encontrado en un foro de español para extranjeros sobre la maruja española. La firma un tal Cojo Mantecas y, desafortunadamente, resulta asombrosamente cierta:

"En este foro de vez en cuando se usa el tópico de la "maruja" española que describe la ordinariez del ama de casa de cierto sector de la sociedad española. Para los guiris que no saben de qué estamos hablando envío una descripción de este ejemplar de la fauna ibérica.
Está casada con un manolo.
Realiza todas las tareas domésticas (limpiar, cocinar, hacer la compra, etc.) con abnegación y resignación, a veces con orgullo y virtuosismo. Muchas presumen de tener su casa limpísima, "como los chorros del oro" o "como una patena".
Es aficionada a los culebrones y de ellos obtiene inspiración para bautizar a sus hijos (Christian, Jésica, Cristal, Josua, Jénifer, etc.).

Considera a su marido y a sus hijos una extensión de su propia persona, se refiere a ellos con posesivos (Mi Isabel fue ayer al cine...) o con dativos de interés (Mi Isabel no me come).
Tiene un sentido peculiar de la elegancia, ostentoso y llamativo: grandes flores estampadas, colores chillones, pelo teñido de rubio, ropa ceñida y tacones altos.
Se expresa con incorrecciones sintácticas, aunque le parece mal que se utilicen tacos y recrimina a los que los usan en nombre del buen hablar. Además suele comunicarse a grandes voces.
Es cotilla, indiscreta y criticona, aunque se define a sí misma como una persona moderada.
Es una gran consumidora de revistas del corazón, compra una o más semanalmente en el kiosco o las lee en la peluquería.

Se preocupa mucho por su salud y su aspecto general. Consume gran cantidad de productos milagrosos para adelgazar, para fortalecer el pelo, para reducir las arrugas, para... Cuando una maruja cae enferma soporta la situación con resignación y, si su estado lo permite, sigue con sus quehaceres habituales.
Su vida es un escaparate: cuenta detalles muy íntimos a simples conocidos o a personas que apenas trata.
Entra en todo tipo de competiciones verbales: si alguien dice sufrir una enfermedad, ella sufre una más grave o conoce a alguien que estuvo al borde de la muerte; si alguien dice haber gastado una cantidad de dinero en algo, ella menciona otra compra más dispendiosa (o más económica si se trata de demostrar el buen ojo para las gangas).
Muchas de ellas son católicas practicantes, sobre todo, las de mayor edad. Asisten a misa como mínimo una vez por semana y tienen devoción a esta o aquella imagen religiosa.
Los Morancos son un dúo de humoristas que utilizan el estereotipo de la maruja en sus números; son muy populares en televisión."

Y éste otro, en Realidad literal, donde la autora se queja de tener que integrar el rol-maruja en su sexo-mujer, como si en esto consistiera forzosamente el comportamiento femenino...

"YO, MARUJA: NO, GRACIAS

Definición de Maruja: persona que se pasa buena parte del día hablando por el deslunado a voces con las otras marujas, entre sus máximas preocupaciones se encuentra: que la casa esté bien limpia y ordenada, la comida esté a su hora, los niños vayan al cole muy guapos..."

Ahí es donde quiero ir a parar. Marujas hay en todas partes. He visto montones de marujas sentadas en elegantes sillas de oficina, detrás de la mesa de un aula de colegio, recorriendo las calles con taconazos y carpeta de comercial, vendedoras, planchadoras, decoradoras, gerentes, charcuteras, abogadas, cajeras, administrativas, esteticistas, jefas de departamento, directoras de multinacional... Quiero decir, la maruja no está necesariamente en casa.

Ocurre que siempre ha habido marujas. Mujeres más interesadas en la vida de los demás (ya sea a través del cotilleo, las telenovelas o las revistas del corazón) que en la propia, sencillamente, creo, por carecer de un universo interior propio. Y de éstas ha habido siempre muchas, muchísimas. Demasiadas. Y ocurre que en otra época, por estar la mujer tradicionalmente ligada al entorno familiar, este arquetipo de mujer podía encontrarse en los confines de su casa. Y, sencillamente, que con el cambio de época, a muchas de las herederas en cuanto a carga filogenética del prototipo maruja las encontramos actualmente en distintos puestos de trabajo. Pero eso es todo.


Y ahora voy con el tipo de mujer que me interesa y del que también ha habido siempre, aunque en menor cantidad, y que se ha visto muy perjudicado por el impacto del anterior en el imaginario colectivo. La mujer que se siente genética y espiritualmente vinculada a la Naturaleza, a la Tierra. Heredera de un legado ancestral y precioso que es preciso conservar y legar a su vez... que recuerda haber recolectado, majado y cocinado los alimentos alrededor de un fuego, compartido historias con otras mujeres de su tribu, hermanas, madres, tías, hijas, abuelas, amigas... Que aún sin haberlo vivido todavía anhela desde el principio vivir en contacto con la naturaleza. Que tiene instinto como los demás animales. Que habla un discurso que reencuentra en voces y textos del pasado... /en el pasado que ha huído de la tierra/ como dijo el poeta inglés A. O'Shaughnessy, y que la animan a seguir adelante y descubrir su propósito en el mundo. Que guarda el primitivo recuerdo de la alegría del tacto de la lluvia en la cara, de lo reconfortante de la tierra húmeda bajo unos pies descalzos.... Y de vivir en chozas, cabañas, casas... pero no pisos, ¡hormigueros de cemento en el aire! Repiten que hay que vivir con los pies sobre la tierra, ¡qué ironía...! Eso se perdió hace tiempo. ¿Por qué no buscamos de dónde viene esa expresión? No hay gente más sabia que los mayores sabios (no se es sabio por ser mayor), con más sentido común. Me encanta oír hablar a los abuelitos, con sus consejos prácticos sobre cosas sencillas y cotidianas... cómo preservar el pan en su punto, en qué momento justo recoger unos tomates de huerta o unas uvas, cuánto tiempo hay que esperar antes de lavarse con un jabón casero para que no pique la piel, cómo elaborarlo, y compota de higos, de arándanos, de madroños... y destilar sus licores, orear embutido si lo comes, qué parte de la madera de un tronco debes evitar trabajar si lo talas... qué alimentos son realmente ricos en vitamina C y previenen los catarros estacionales y el porqué de esta lógica natural. Qué hierbas atesoran qué propiedades curativas. Escuchar lo que tu cuerpo te dice (porque el cuerpo tiene sus razones). Preguntarte por qué calla cuando no responde. Por qué salen los caracoles. Saber qué vaticina el viento... ¡Tantas cosas...!


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Update
04/02/2021
Maruja. Adj. Del batussi "Nmar-Uju", la que machaca el mijo. Qué bella y, como siempre, esclarecedora etimología. Maruja pues, también. Pues es otro apelativo para la mujer tierra. Y sin embargo, dícese despectivamente (o con esa intención) de la mujer dedicada en exclusiva a las tareas domésticas, esas concernientes al reino del fuego y el hogar, de puertas para dentro, threshold, hedgewitchcraft, housewife(weaver), "The Tradition of Household Spirits" by French scholar Claude Lecouteux, who states that under common Indo-European belief "the house forms a protective cocoon, one that is sacred and magical" (p 48), magic and lore from the olde witches (wicce). / Ama de casa. / La que no trabaja (entiéndese fuera del hogar).

15.11.10

Kitchi-Manitou


Agradezco a la Vida las "señales" en el Camino...



A raíz de un artículo tremendamente inspirador y exquisitamente bien escrito como siempre de Eva Ruiz en su blog La Verdad Scarlata del domingo 7 de noviembre de 2010, titulado: "¿Casualidad? No, sincronicidad", publiqué el siguiente comentario y que incluyo a posteriori en esta entrada por estar sincronizados... 

Hola Eva! Me encanta la idea de estar conectados por medio del suelo marino que subyace a las aguas, y de percibirnos como no más_y nada menos_que extensiones del Todo. Es absolutamente genial!
Y sí, he hallado en el camino varias veces esas "señales" a las que en mi Cuaderno de A Bordo me refiero como "manitous" que nos indican que estamos en la senda correcta de nuestra evolución. Y he experimentado el entrar en ese "flujo de energía" que se abre cuando eres capaz de ver, ser sensible, ser permeable usando tus palabras, a una serie de hechos encadenados, relacionados, entre sí y que generan una energía capaz de imantar, atraer, a las personas y las cosas que verdaderamente están en sintonía con nuestro Yo. Casual-idad o causa-lidad? Está claro. Un abrazo

12.11.10

El hombre sin un ideal...


Dadme un hombre con una azada, un lápiz o unas botas, y no habréis hecho nada todavía. Dad a tal sujeto un ideal, un punto de mira, un sentido y un horizonte y estará empezando una verdadera historia.